andrej nicolás hillebrand

BIO

Mi nombre es Andrej Hillebrand, de los Hillebrand de toda la vida. Me nombraron, con mucha ilusión, mi padre y mi madre como ‘Andrei Nicolá‘ un domingo 3 de abril de 1983. Mi padre siempre me explicaba mi nombre imitando el movimiento de una ola con su mano a la vez que decía mis dos nombres. Aún así, me he criado como un ‘André‘ en la boca de mis padres. ‘Andi‘ me decía mi abuelo de manera cariñosa. Y en las calles de Tenerife con mis amigos siempre fui ‘Andréh‘, con la ‘h’ aspirada sustituyendo una potencial ‘s’ la cual no pronunciamos en dialecto canario. Solo me tocaba especificar siempre que mi nombre era como Andrés pero con ‘j’ al final en vez de ‘s’ y esa era la parte sencilla, luego tocaba deletrear el apellido. Algunos amigos optaban por la versión inglesa y me decían ‘Andriu‘ de Andrew. En Madrid todo empezó a ser más difícil. El primer día de trabajo siempre daba para al menos diez minutos para explicar cómo me llamo. Dejando claro mi nombre, soy Alemán por papeles, canario por deformación, sociólogo de formación, design researcher por evolución, diseñador en Designit por pasión y escritor de corazón. Apasionado por el humor incómodo, las reflexiones que dan lugar a largas conversaciones, aspirante a aprendiz de la vida, viajero incansable para descubrir nuevos rincones que permiten adentrarme en las culturas que ponen en perspectiva mis propias creencias y le dan la vuelta.


VIAJES

Nos encontramos a Andrej en el Ramallets mientras hacíamos nuestro quinto viaje: El fin del mundo. No dejó un relato titulado: La lengua muerta.