cartas a la tripulación

De vez en cuando, un sonido metálico se escucha desde dentro del Ramallets 2666. Son botellas que chocan contra las paredes del buque. Cuando esto sucede, uno de nosotros se enfunda un buzo y sale a recogerla y el resto de la tripulación espera expectante a que vuelva con la adquisición. 

 

Nos reunimos todos en la sala de mandos y compartimos juntos la depresión de que sea otra botella vacía o la ilusión de que contenga un mensaje dentro dirigido a alguno de nosotros.

 

También nos llegan algunos telegramas, pero no tienen la misma magia.



últimas cartas recibidas

Carta de Victoriano Sánchez Santaló en respuesta a la Ballena Azul (Ensayo) El torpedo que rompe el orden mundial, escrita por el artillero del Ramallets 2666.